Cuando estamos en duelo, tenemos un mar de emociones, somos como una montaña rusa, no hay un orden en que se lleve a cabo el duelo, cada persona lo lleva de una manera diferente.

El duelo pasa por diferentes etapas, lo que más se menciona es que son en este orden: negación, ira, negociación, depresión, aceptación.

Mi experiencia es que no son necesariamente en ese orden, no quiere decir que como ya hayas aceptado que no está ese ser querido ya no vayas a sentir ira, puedes ir pasando de unas a otras.

Lo que sí sé, es que cuando llegas a la aceptación, es cuando estás preparado para seguir con tu vida, hasta este momento es cuando algo pasa dentro de nosotras que nos decidimos a avanzar, puede tomarnos unos días o varios años, mientras más conozcamos nuestras emociones, más fácil poder salir de la tristeza.

Saber lo que sentimos, lo que percibimos, las emociones que nos llenan, es cuestión de conocimiento propio, mientras más nos observemos y sepamos como reaccionamos en diferentes situaciones, fluiremos más, ya que podremos trabajar sobre lo que estamos sintiendo, no únicamente reaccionando mediante las emociones.

Este es un camino, que puede ser largo, ya que nos han enseñado a no expresarnos, a estar en silencio, a no llorar, a no enfadarnos…. así todas las emociones nos las vamos tragando y no salen de nosotros, esto nos puede llevar a tener ansiedad, miedos, frustraciones, depresión. Hay que romper con creencias que tenemos de toda la vida, desintoxicarnos de toda esa información que nos transmiten porque finalmente tampoco saben gestionar las emociones.

Si en lugar de rechazar las emociones, las invitamos a llenarnos, las sentimos, las integramos en nosotras, las sentimos, las vivimos, eso puede llevarnos a entender lo que nos quieren decir. ¿Y esto cómo lo hago? Simplemente para un momento, escucha a tu cuerpo, ¿qué te dice? No te pongas a hacer otra cosa, no te distraigas, céntrate en ti, en eso que sientes, hazte preguntas para llegar al origen de ese sentimiento…

El origen de todo, suele estar en la herida original (te hablaré de ella en otro post).

Cuando estamos más vulnerables, que suele ser cuando nos permitimos detenernos y escucharnos, cuando estamos en el duelo, las emociones viajan en caos por nosotros, nos duele la ausencia, nos duele el abandono, nos duele estar solas, nos enfada estar aquí sin ellos.

No entender la muerte, no entender nuestro dolor, querer taparlo, querer escaparnos de lo que nos está pasando, es lo que nos trae sufrimiento.

En el duelo nos cuestionamos muchas cosas, nos permitimos cambiar creencias, nos cuestionamos la vida, la existencia, la muerte. ¿Hay algo más? ¿Esto es todo? ¿Es natural?

Desde aquí puedes volver a crear la manera en la que ves la vida, puedes formar tu verdad, TU verdad es única, ya que cada persona tiene diferentes vivencias y diferentes maneras de procesar la realidad, así que desde aquí puedes decidir la vida que deseas vivir, la que deseas transitar.

Puedes trabajar en ti y transformar el dolor, o puedes sumergirte en el dolor y no salir, pasando por muchos pasos y muchas opciones. ¿Qué es lo que quieres crear?

Si quieres vivir en paz, pero no trabajas en tus emociones, difícilmente vas a lograrlo…al igual que si quieres que un árbol crezca, pero estás esperando que nazca de la tierra sin poner una semilla, va a ser difícil.